11.12.2010
como un pájaro que no vuela.
Ella no estaba asustada, ni afligida, ni desesperada. Eran las luces y los gritos y el sudor y los gestos y el calor y tantas personas, pero es que qué más podía hacer, era de lo que vivía y por lo que vivía, la llevaba al éxtasis, nunca ni correr con leones detrás, ni tirarse de un avión si paracaídas, nada, se podría comparar a la adrenalina que sentía al estar ahí parada. Miraba hacia abajo y veía sus delgadas piernas con medias-pantalón-negras-transparentes y rotas, sus shorts de jean desteñidos, su camisa con diseño extremadamente holgada que cubría su menudo cuerpo y su cárdigan negro con botones grandes; miraba y se daba cuenta de que todas sus pertenencias se reducirían a ello si no lo lograba, si no lo hacía a tiempo, si no erguía la cabeza, sonreía y continuaba, tan sólo si continuaba a pesar de lo que acababa de suceder, y de las risas y los papeles que se dirigían como un proyectil siendo ella el objetivo. Así que apretó su mano izquierda tan fuerte, saltó tan alto y gritó y sonrió y todos junto a ella y su corazón que estaba a punto de estallarse y al final girar levantar los brazos y dejarse caer, con la certeza de que nada saldría bien.
.emancipaciones
Tu tan pequeña y encantadora. Yo tan vacía e indestructible. ¿Seré capaz de quererte menos algún día? Me consumes completamente. Yo tan fuerte, pero tan absurdamente frágil a tu lado. Si te vas pierdo sentido y si te quedas todo está vivo. Me encantaría matarte a sonrisas, llenarte todos los días los bolsillos y los cajones y las repisas de papeles de colores, con tu nombre y mi nombre y un dibujo en la esquina, y que sepas que te siento, que te pienso, que te espero. ¿Qué estarás pensando justo ahora? Tal vez que sin tí estoy bien, que nada cambia, y te aseguro, no puede ser más falso algo. ¿Qué sientes? ¿Que no te quiero? Quizás estás en lo correcto, cariño. Yo a tí no te quiero, yo a ti te amo desaforadamente. Te lo digo miles de veces, y lo repito, y no me canso, pero aún siento que no es suficiente, que no soy suficiente. Pero mira, yo lo que quiero es todo contigo, y vivir, ir al cine y leerte y que me leas, caminar por las calles abarrotadas de personas, ir a restaurantes de mala calidad y embriagarme hasta tener lagunas mentales, y que me cuides y yo a tí. Quiero dejar mi olor impregnado en tí, en tu alma. Y que me dejes tu olor de cocina, de vida, de girasoles y de bosque, calado hasta mis huesos.
Supongo que después de esto es hora de que salga de mi pequeño cubo mitómano, y que me marche vertiginosamente hacia un lugar que aún no conozco (sería hacia un bici-taxi, pero a esos sólo me subo contigo).
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